A veces no se trata de mirar de frente, sino de asomarse.
De esos momentos en que se acercan para ver en qué estamos, pedirnos cariño o simplemente estar cerca.
El retrato Peekaboo nace desde esa escena cotidiana y silenciosa, donde la presencia de tu mascota se vuelve parte del espacio y del día a día. No es una pose, es una forma natural de acompañar.
A partir de tus fotografías, la obra se construye respetando la personalidad y expresión de cada mascota. Ya sea una o varias, el retrato busca capturar ese gesto íntimo que las hace únicas. Cada pieza se pinta a mano, cuidando composición, equilibrio y sensibilidad.
El proceso es simple y pensado para darte tranquilidad: eliges el formato, compartes las imágenes y la obra se crea especialmente para ti, sin repeticiones ni copias.
El resultado es una obra original, cercana y atemporal, pensada para acompañarte por años y mantener viva esa compañía que hoy forma parte de tu historia.
Detalles:
Fondo: color plano. Se recomienda fondo blanco para una lectura limpia y atemporal del retrato.
Formato y tamaño: el tamaño del cuadro dependerá de las fotografías que adjuntes; es 100% personalizado. En base a las fotografías, se recomienda la proporción que mejor se adapte a la composición y, a partir de eso, se genera la cotización correspondiente.
Valor: el precio de la obra varía según el tamaño final del cuadro y la cantidad de mascotas retratadas.

